LA MUJER
Mujer que tanto he amado
diminuta imagen palpitante,
manos delicadas,
tristeza eclipsada en mi frente,
luminosa bondad.
llegué al mundo
porque estabas esperándome
para darme un mensaje
de tu seno purísimo,
fuiste madre,
esposa, compañera,
portadora de mosaicos y marfiles,
fuegos sin cenizas
rompiste la distancia,
los muros, los vacios,
las sombras.
Y quisiste estar una vez más
cerca de tu amado y de tu hijo
y los que estaban esperando,
en esta helada tierra escandinava.
Tú eres música y misterio,
pájaros que retornan
nieves perpetuas,
labios que llaman.
Por ti suspiro y lloro.
Madre mía madre de mis hermanos
te recordaré en la distancia,
océano, océano no te marches
no vaciles esta mañana.
|